Los
impactos causados por El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) a nivel mundial han
sido ampliamente documentados, igualmente es reconocido que Sur América, especialmente
su costa Oeste, experimenta una de las
señales más claras. Por otro lado, el estado de desarrollo, y la intensidad de
un evento ENOS son usualmente definidos
por medio del uso de Índices, en la actualidad existen una serie de Índices que
están siendo utilizados por los
países donde ENOS se hace presente, sin embargo no existe un consenso en la comunidad científica sobre que Índice es el
que mejor define su Fortaleza, nacimiento y duración.
Por otro lado, se
ha evidenciado que los impactos que producen el ENOS no solo han variado en su intensidad sino también en el tipo de respuesta
hacia las precipitaciones, es así como en los últimos doce años se declararon
eventos El Niño (años 2002-2003, 2004-2005, 2006-2007 y 2009-2010) por centros mundiales, los cuales no necesariamente
correspondieron a los periodos de precipitaciones más intensas en la zona costera ecuatoriana; mientras que
durante eventos La Niña se han observado respuestas positivas en el patrón de lluvias cuando ha estado
en su fase moderada-débil. Por lo tanto las definiciones de eventos El Niño y
La Niña junto con sus impactos no se ha cumplido a cabalidad en los últimos
doce años en el Ecuador. Es decir, los índices de monitoreo del ENOS utilizados
por los diferentes organismos internacionales alrededor del mundo no reflejan
la verdadera influencia del océano sobre las condiciones climáticas del
territorio ecuatoriano.
Se
vuelve entonces imperativo realizar un análisis retrospectivo de las señales
océano-atmosféricas que contribuyen al patrón de precipitación, a fin de
implementar de manera operativa un Índice Oceánico para el Litoral Ecuatoriano
(IOAE), que no necesariamente tenga una respuesta directa del Océano Pacífico
Central sino también del Océano Pacífico Ecuatorial Oriental. Debido a que ENOS
no es el único sistema que afecta al régimen de
precipitaciones del país, es necesario complementar el Índice Oceánico con variables
atmosféricas continentales y teleconexiones oceánicas del Atlántico, a fin de
desarrollar un Índice Oceánico Atmosférico
que permita dar un diagnóstico con menos incertidumbre sobre la estación
lluviosa en el Litoral, y que ambos índices sean validados en tiempo real durante
el proyecto.
La
determinación de un IOAE permitirá reducir la incertidumbre en el
diagnóstico/pronóstico de las condiciones oceanográficas del
mar territorial ecuatoriano y de la estación lluviosa en la costa ecuatoriana,
ante la presencia de eventos ENOS y similares, a fin de establecer medidas
preventivas para minimizar los impactos negativos ante eventos extremos, y
aprovechar los impactos positivos que estos puedan generar, convirtiéndose en
una herramienta efectiva de Gestión de Riesgos.
Un índice con
características operacionales permitirá disminuir las incertidumbres en las
proyecciones que realiza el Comité ERFEN, y que son difundidas a la comunidad a
través de varios medios de comunicación. Por
otro lado, la Secretaría Nacional de gestión de Riesgos, podrá realizar una
mejor planificación de acciones
emergentes ante la posible presencia de eventos ENOS, basada no en proyecciones y análisis realizados por
Instituciones cuya atención principal no es nuestro territorio, sino en base a herramientas desarrolladas localmente.
Este
proyecto podrá también replicarse para el resto de las regiones del país como
futuras fases y a la vez identificar los impactos en
recursos naturales de importancia como agricultura, comunicaciones, energía, etc., como actividad
inicial se propone utilizar estas metodologías para desarrollar un Índice
pesquero para especies de importancia
económica para el país.
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